23 marzo 2018

Contigo dentro



He vuelto a hacerlo,
he aguantado la respiración
contigo dentro.

Para retener esa imagen fugaz
y que jamás la borre el tiempo.

Aún estás rondando en silencio
en mitad de mis noches
como un fantasma siniestro.

Hundo los dedos en la carne
para arrancarte,
pero no puedo.

Solo quedan uñas clavadas y agujeros.

He vuelto a hacerlo
porque nunca lo consigo del todo
aunque provoque un incendio en mi interior
contigo dentro.

Dejo superficies abrasadas
donde se hace imposible que nazca nada
un yermo territorio en explanada
donde sigues tú rondando
como un fantasma.





21 marzo 2018

Rectas y apariencias




¿ Cómo hablarte de placer a ti, que todo lo haces sufriendo?

Corres para tomar el café, solo y sin azúcar, de un solo trago.
Te fumas el cigarro de dos caladas con cara de sufrimiento,
no te perdonas ser humano y te castigas casi todo el tiempo.

Todo para ti es sufriendo.

Comes deprisa, sin mirar el plato,
tienes pautas para follar, hasta eso lo haces ordenado.

Cómo hablarte de placer a ti 
que ni siquiera lo has rozado.

Eres incapaz de improvisar, de dejar que algo te erice la piel
nada impide que cumplas las pautas predecibles que te sueles poner.

Todo para ti es sufriendo.

¿Cómo hablarte de placer a ti ?

Que de todo haces un castigo.

Que todo lo llenas de culpa
y a la montaña más alta
la llamas abismo.

Eres incapaz de soltar el aire,
incapaz de soñar y de volar.
Te has puesto una pesada armadura
sin tener intención de batallar.

Todo rectas y apariencias
nada más.

Todo hielo y roca
nada más.












15 marzo 2018

Errantes pájaros



Pienso, que para lo malo,
demasiadas veces
son más de dos.

Creo en lo bueno cuando nace solo.
Creo que a la fuerza siempre es peor.

Creo firmemente que nada me pertenece.

Pienso que las palabras
no nacen
si no tienes nada que decir,
porque que a veces el silencio
es la más poderosa de las armas.

Creo en empezar de cero,
sigo creyendo en ti
como eres en mis recuerdos.

Creo que he perdido las llaves
y  me he quedado dentro.

Siento que he cambiado tanto
que nisiquiera me parezco
y arrugo las hojas 
con la fuerza que nace
de un sitio perdido
de un hueco en el suelo
al que los errantes pájaros
siguen llamando nido.











09 marzo 2018

Sigue doliendo





Me sigue doliendo
y ya hice todas las cosas que se supone
que uno debe hacer para curarse.

Me sigue doliendo.

Ha cesado el sonido y el movimiento.
He sentido un golpe brusco en el pecho.
Lo he vestido de indiferencia
lo suficiente para ser creido desde fuera.

Me he hecho pequeña,
me ha parecido que mi cuerpo entero
era de piedra.

Me sigue doliendo
y ya ha pasado el tiempo
que tenía que pasar
y ya he usado todas las actitudes
ya he interpretado todos los papeles
ya he sido yo misma
y otra
radicalmente distinta.

Ya he usado la lógica
las visceras
el llanto y la risa.

Pero me sigue doliendo.

El aire gélido que has dejado al pasar
la cortesia implicita que confundes con amabilidad
que mis armas no sirvan
que las protecciones tampoco.

Que me hayas dejado roto
ser ahora un ser invisible
que piensa que está loco.













27 febrero 2018

Soy más fuerte de lo que imaginaba



Soy más fuerte de lo que imaginaba.
Pensaba que era impulsiva, intensa y desproporcionada,
pero me he sorprendido a mí misma sujetando con fuerza las ganas.

Me he visto de pie sobre unas paredes derribadas 
que ahora son escombros, haciendo de suelo a la nada.

Me he visto sonriendo a la vez que me tragaba las lágrimas
que han cambiado de curso y ahora nacen hacia dentro.

Me he sorprendido al ver lo bien que maquillo las imperfecciones.

Me has dolido tanto que he aprendido a ser un gigante
escondido en los puños de tu camisa.

Todo lo que me ofreces es vértigo y el alfeizar de una cornisa.

De todas las emociones entre las que podía elegir,
elijo como escudo el amor.

No me llenaré de ira, ni de orgullo, no voy a usar el odio
como atajo para evitar el dolor.

No seré un ser frío e indiferente 

imitando las malas formas que tiene enfrente.

Resistiré con algo que tú no entiendes.

Soy más fuerte de lo que creía, 
he recibido los golpes con absoluta maestría 
y todo el dolor que me escupes
lo he transformado en poesía.

Te voy a hablar de valentía.

Si hoy fuese un frío día de enero y volviese  a encontrarme 
contigo en el mismo momento, volvería a decirte que sí.

Si hoy fuese un frío día de enero y alguien me contase a modo de profecía 
lo hondo y doloroso que sería, volvería a decir que sí mientras me toco
con cuidado las heridas.

Si tuviese que arrepentirme de algo, lo haría de los reparos, 
de haber medido los tiempos y de haber fingido ser alguien que no era 
cuando nos sorprendió la tormenta.

Todo lo demás fue elegido y volvería a repetirlo igual desde el principio.

Porque soy más fuerte de lo que imaginaba
y he transformado el dolor en un puñado de palabras.






21 febrero 2018

En el escenario equivocado

Te mentí. Lo siento.
Lo hice para no asustarte.
Quería parecerme a ti, ser gélida y distante
fui lenta en descubrir que a mí esa piel no me cabe.

El amor es importante,
es lo que queda después de todo
cuando ya nada vale.

Fui tan egoísta como tú.
Dejé las migajas y me guardé lo importante.
Fingí mejor que tú
aunque era igual de cobarde.

También tuve necesidad de agrandar el espacio,
de poner en la mesa mis defectos junto a los tuyos
y compararlos.
Mis sueños, aunque pequeños y raros
no tenían cabida en tu escenario.

También tuve miedo de ceder mi terreno
de haber pasado de ser jugador a ser el juego.
De causar destrozos con mi torpeza,
de no saber calibrar los daños,
de haber olvidado contar los golpes.

Me di cuenta de que me había enamorado de quien pensaba que podías ser,
no de quien eras.

Lo que eras, una inerte barra de acero, en la que yo daba vueltas.

Me voy despacio, sin hacer ruido.
y espero que algo te duela. 
Que te pese mi dolor sobre la escápula derecha.

Ahora sé que es imposible que sientas algo  parecido a lo bueno
o a lo malo que sentí yo contigo.

Fue demasiado desequilibrio para dos humanos asustados
que se aferran al precipicio hasta que les duelen las manos
y ven pasar la vida, a una vertical pared encaramados.

Sintiendo siempre que habitan
el escenario equivocado.













10 febrero 2018

43



Sé que día es hoy.
No puedo evitarlo.

Durante un par de horas me he preguntado
qué era lo correcto.
El hecho de preguntármelo
me ha dado la respuesta.
No quiero invadir tu espacio,
haré lo que siento
pero lo haré en el mío.

Ojalá tengas el día más bonito
ojalá se te cumplan los deseos.

Qué fácil sería
no tener que esquivar lo bueno
haberme levantado esta mañana
con esta fecha en la cabeza
haberte llamado mientras calentaba el café
haberte cantado happy birthday to you a lo Marilyn
y habernos reído como otras veces lo hicimos.

Ya no queda nada fácil.
Sencillo es imposible.

Nos queda lo conveniente.

Así que en medio de todo ese silencio
que hay en tu espacio
y el ensordecedor ruido del mío,
que se te cumplan los deseos,
que tengas el día más bonito.








21 enero 2018

Lo difícil que resulta



Tú no sabes lo difícil que resulta
encontrar las respuestas
sin haber hecho las preguntas

no saber si es mejor que la verdad te atraviese
o que te inunden las dudas.

Caminar sin mirar
en mitad de la penumbra
y que no te duela nada
porque el cuerpo se acostumbra.

Tú no sabes cuantas veces
de camino a la luna
me encontraba desierta
vulnerable y desnuda
enterrada hasta las rodillas
en la tristeza más profunda.

Volver a vernos
y encontrar el infierno
paseando por tu nuca
quería decirte adiós
quería decirte nunca.

Que la verdad se ofrezca
sanguínea y cruda
que nos agarre fuerte
por la cintura.

Tú no sabes lo difícil que resulta

abrir de nuevo las ventanas
apretarse las costuras
lanzar al aire una moneda
y confiar en la fortuna.


Volver a dejar que te crezcan las alas
pluma a pluma
y entregarse a la vida
sin coraza y sin mesura.


Tú no sabes lo difícil que resulta.







17 enero 2018

Lo de siempre



Vuelves para contarme lo de siempre,
que has dejado un pequeño agujero
para que si quiero, entre.

Vuelves para recordarme lo de siempre
que has mirado en tu interior
y con el caos alrededor
has comprendido lo que sientes.

Me río, en un acto valiente,
ante tu falta de tacto y tu laberinto evidente.

Vamos.
Lo de siempre.

Que te falta fuerza para manejar los hilos,
que la marioneta se ha hecho fuerte.

Que solo te ves a ti
y nunca lo que hay enfrente.

Vuelves para enredar los sentidos
y al final caerte
tropezando a cada paso
porque crees que lo sabes
pero en realidad no lo entiendes.

A mí tu desastre
se me hace evidente.

Que me entra el miedo 
antes de que llegues
porque ninguna de esas veces
ha sido diferente.

Has saciado el hambre
con mi carne entre los dientes.

Vamos. Lo de siempre.










11 enero 2018

Por si acaso



Yo no sé si esta es nuestra última vez sobre la tierra o
si nos reencarnaremos y volveremos a encontrarnos.

Si serás una ardilla de cola anillada
o un narval de las costas de Islandia.

No sé si apareceremos en un escenario distinto
no sé si será cielo o infierno, pero si por algún motivo
esta es nuestra última vez, quiero aprender de lo vivido.

Y me llevo conmigo
el eco de tu risa en mis montañas
la forma sublime y lenta 
en que bailan tus pestañas.
La tímida sonrisa y el ligero parpadeo
cuando no te salen las palabras.

Los besos torpes atropellados por las ganas
que se hicieron laguna en los huesos de mi espalda
y todas las veces que vencimos al miedo
y nos lanzamos al hielo sin preguntarnos por mañana.

Y me llevo conmigo
todas las veces que, desafiando la lógica, coincidimos.

No sé si es nuestra última vez
si nos reencarnaremos y volveremos a encontrarnos
o seremos polvo en un mar paradisíaco.
Tal vez solo seamos ceniza en un cielo contaminado.

Por eso me llevo todo lo bueno que hemos sido
la parte bonita entre tanto desatino
me quedo con las huellas que en mi arena has dejado
por si acaso esto es el final,
pero solo por si acaso.
















08 enero 2018

Besos en el aire



Hoy has venido
y me has dado dos besos
fríos como la escarcha;
en el alma se han soltado
tres cuerdas rotas de guitarra.

Dos besos que han tocado más el aire
que mi cara.

Sabes que me fijo en los detalles
que has mirado, menos a mí,
a todas partes,
que si hubiese tenido fuerzas
para arrancarme el cuchillo 
de la carne
lo hubiese usado
para cortar el aire.

Pero ya no me duele
eso es lo que quiero contarte,
que no me duele la escarcha
ni haber tenido que acostumbrarme
ni tu mirada esquiva
ni tus besos en el aire.







02 enero 2018

Si tú fueras



Si tú fueras el silencio
yo correría por tus tímpanos
haciéndote ruido.

Si tú fueras la arena de una playa
yo sería la ola que te moja
si decidieras serlo tú
yo sería la piedra en la que chocas.

Si fueras un árbol
serías un ciprés
un árbol triste
rodeado de muros.

Si fueras una postura 
serías siempre del revés.

Si fueras un paisaje
serías un cielo del norte
si fueras cornisa
yo pasearía por el borde.

Si fueras un reloj
llegarías siempre tarde.
Si fueras terreno seco
te sembraría de tulipanes.

Si tú fueras un cuadro en mi pared
serías abstracto y oscuro,
yo te daría la vuelta 
y escribiría poemas en el reverso.

Si fueras la vía láctea
yo sería tu agujero negro.

Si fuésemos parte de algo
seríamos el centro
si fueras mi mitad
ninguno estaría entero.












16 diciembre 2017

Permeable



Descubrí que soy permeable
que su lluvia me ha calado hasta los huesos.

Me protejo buscando palabras que rimen,
palabras que acallen el ruido
cuyo significado vacío no me recuerde a nada.

Palabras mojadas que han cambiado de liquido matriz
ahora, demasiado saladas, se han podrido de raíz.

Me protejo buscando palabras que arreglen lo roto
que sirvan de parche y de acomodo, palabras sesgadas
que ya no hablan de nosotros.

Descubrí que a una piel herida
le deja sal cualquier sutil caricia.

Me protejo cambiando partes del cuento
para que nadie nos reconozca al leerlo.

Me protejo buscando palabras que rimen,
palabras cimiento que llenen el hueco.

A veces me quedo en silencio
porque creo que he malgastado tantas fuerzas
que ya no tengo.

Porque a veces rozas algo que te mueve
y tienes que volver a la quietud
pero ya no sabes
porque has aprendido a volar
y ahora el suelo
te parece inestable.

Su lluvia me ha calado hasta los huesos.
Ahora sé que soy permeable.






06 diciembre 2017

4 de febrero



Sé que un cuatro de febrero fue la última vez,
hacía frío fuera pero no tanto como dentro.

Que inventé una mentira, una niñería
para saber si te bastaba sin mi cuerpo
si era suficiente con mi simple compañía.

Te lo confesé en 6 minutos
porque yo tenía más ganas que tú
de hundirme sin remedio en tu deriva.

Sé que nuestra estación era el invierno
que nos tropezábamos a momentos
intentando caminar del revés, sin mucho acierto.

Tengo las fechas marcadas en un viejo calendario
como estrellas fugaces por el cielo pasando,
días al azar que se regían por tu ánimo, 
días en que yo dejaba todo para cogerte de la mano.

Sé que el tiempo ha pasado, que los interrogantes
se aburrieron de esperarte,
que cerraste la puerta con fuerza
y tiraste al abismo la llave.

Me marché a otra parte,
a un lugar donde mi alma
no pudiese rozarte.

Un cuatro de febrero que era un día cualquiera para ti.
Salí de allí con las cavidades llenas de ceniza
que es lo que queda siempre cuando se apaga el fuego
y hacía frío fuera 
pero nunca tanto como dentro.








27 noviembre 2017

Esconder



Esconder las alas para que no se ofendan
quienes no saben volar.
Esconder las ganas para no ser el primero
en tropezar.
Taparse las rendijas para que nada salga
aunque tampoco nada pueda entrar.
Esconder la verdad para que sus mentiras
no la puedan ensuciar.

Esconderlo todo tras el tapiz opaco
que usamos al decorar.

No ser demasiado bueno
no ser demasiado claro
ni demasiado oscuro
ni demasiado malo.

Esconder las aristas 
que sobresalen en la recta,
no hacer ruido,
agachar la cabeza
o levantarla tanto
que te sobren piezas.

Llenar todo el espacio
aunque no haga falta
aumentar la voz
acortarse la falda
acoplarse a las expectativas
de quien paga
olvidar lo que importa
y ser esclavos de un fantasma.

Esconderse del mundo
con los dedos en los ojos
navegar en vendaval
con un sencillo soplo.

Vivir a la mitad
o esconderse de los otros.







16 noviembre 2017

Me quedé



Me quedé sin espacio
con la duda atascada
entre la piel y los labios.

Me quedé sin el tiempo
que te estaba guardando.

Me quedé en la quietud
con los brazos cruzados
valorando la magnitud
de los daños causados.

Me quedé sin palabras
para las hojas en blanco.

Me quedé fragmentada
tocando asustada las brechas creadas,
metía los dedos y lloraba
hasta que las lagrimas saladas
se transformaron en rabia.

Con los pedazos rotos 
que quedaron de mí
he construido otra mujer 
y ahora le cuento a ella
las cosas que quería contarte a ti.

La he confeccionado a mi gusto, 
con todo lo que me falta.

Ella es la piel que no me sé poner.
Me he desdoblado en un viaje astral 
y ahora soy dos, pero te ama solo una mitad.


Me quede atravesada 
en mi mentira favorita, 
habría caminado hasta encontrar 
el cartel que indicase la salida.

Era la mentira más bonita 
que uno podía mantener.

Está lloviendo.
Ese sonido que hace de fondo a las letras,
la banda sonora perfecta.

He aprendido a descender
a volar a ras de suelo
y a caer
pero sobre tu árida tierra
no he aprendido a llover.

También me quedé 
con las dudas enraizadas
y preguntas sin responder.

Me rompiste el corazón
nada pegaba con nada
en aquel mundo sin color.

He intentado reconstruirme
ahora puedo volver a soñar
pero todo me parece incomprensible.

Me quedé en un sueño
fijada
esperando que la luz
te iluminara.

Me quede con el sabor y las ganas
y tú, ligero de equipaje,
no te has quedado nada.