13 abril 2016

Ser feliz






Me hago mayor, inevitablemente
y solo importa ya ser feliz.

No creas que a estas alturas la felicidad son fuegos artificiales,
no necesito montañas rusas, ni toboganes.

Quiero tus manos junto a las mías
que descanses sobre mi pecho mientras te leo poesía.

Quiero que nos riamos hasta que nos duela la barriga
que haya días de radiante sol y otros grises, de lluvia.

Quiero que las tormentas no hagan barro en mi suelo
que nunca una batalla me la gane el miedo.

Enamorarme cada día de algo nuevo.
Descubrir un verso perfecto en un mal momento
y conservarlo en la memoria para luego.

Quiero merecerme los besos
caminar despacio por las enrevesadas lineas
de un buen intelecto.

Quiero seguir aprendiendo
cómo demonios funciona esto.

Seguir abriendo la boca en un gesto perplejo
porque alguien ha trascendido más allá de su reflejo.

Y seguir soñando mientras vivo,
solo eso.






11 abril 2016

De mayor quiero ser como tú



De mayor quiero ser como tú.

Que mi tierra no sea porosa,
que a fuerza de muros nunca se cuelen
las mariposas.

Esta absurda resistencia
se hace fuerte en la evidencia.

La forma en que lo dices no me sirve.

Frente a mi dulzura tu frío,
frente a mi pesar tu estoicismo,
frente a mi intento de ser valiente
más de lo mismo.

Te miro deseando que lo pidas de otra forma.
Que en un tonto despiste
se te abran las barreras.
Pero eso es una piel descubierta
y esa no es tu manera.

De mayor quiero ser como tú,
para comprobar qué se ve al otro lado.

Quería recuperar la valía que yo sola me he quitado,
que aunque fuera tan solo por rozarme
probaras a cambiar el ritmo de tus pasos.

Pero lo haces siempre igual
sin importarte el resultado.

Y nos hemos quedado aquí
una vez más sin entendernos.

Quizás bailes esta noche con alguien menos trascendente
alguien que no lleve este cartel sobre la frente.
Alguien a quien tengas aún que conquistar
alguien por quien todavía puedas esforzarte.

Yo ya solo quiero ser como tú
para que nada pueda importarme.

Esta noche tengo las rodillas en el suelo
me he desnudado por completo y ya nada me da miedo.

Ya me he ido ingrávida
a las nubes de mi cielo
y no debía ser tan trascendente
si no has movido un dedo.

Lo acepto. Lo entiendo. Lo respeto.

Ni un solo agarrón para cogerme al vuelo.

Que bailes lento esta noche.

De mayor quiero ser como tú
y no echar nunca de menos.








Mi excusa


Una piel que con otra piel
no tiene suficiente.

Unos ojos reflejados en otros
sin preguntarse lo que sienten.

Unas manos vacías
que todo lo dejan caer,
que han perdido el tacto
y ya no saben
acariciar a una mujer.

No es a ti a quien echo de menos,
es mi yo cuando te amaba
lo que de verdad me falta.

Aquella sensación de poder girar el mundo 
con un simple parpadeo
aquel luminoso espejismo 
que proyectaba tu reflejo.

La inconsciente costumbre de sumergirnos en el enredo.

De volver sin pedir disculpas
cuando el polvo y los escombros aún perduran.

Me enamoré de ti,
esa era mi excusa.

Ahora dime
¿ Cuál era la tuya ?











09 abril 2016

La hora del desayuno



En lo que tú avanzabas dejando marcas en el camino,
yo me he detenido.


Me quiero más de lo que imaginaba,
y me he asustado pensando que hay días en que no sirvo
ni sirve mi compañía.


Ajustándome las piezas
hasta ser justo lo que necesitas.


Hoy quería ser más
y en ese más he puesto la medida.


No sabes lo bonita que suena mi risa
ni lo agradecida que es mi piel a las caricias.


No sabes lo concentrada que estoy en la cocina
ni las infinitas conversaciones que puedo mantener
mientras sujeto contra el pecho mis rodillas.


Me he levantado temprano
para preparar el mejor desayuno que jamás haya preparado.


En homenaje a nosotros
y a nuestro constante empeño de esquivarnos.


Me he sentado frente a una sombra
que siempre estuvo sobre nosotros, planeando.


Tostadas, café, bollos y fruta.
La mesa llena de comida.


La noche ha sido larga y oscura.
Era el último cartucho antes de darnos a la fuga.


Desayuno despacio,
imaginando todas las cosas que no dijimos cuando pudimos.


Y lo suelto todo de golpe contra el vacío que tengo enfrente.


Que te quise.
Pero ya no.


Que en el rincón del placer
solo nos queda dolor.





08 abril 2016

No lo tengo



Tenía miedo de que tu cuerpo hubiese
dibujado una huella indeleble en mi cuerpo.

Tenía miedo de no volver a besar con las mismas ganas
y el mismo deseo.

De no saber ya distinguir las mentiras de lo cierto,
de no saber interpretar un sentimiento.

Tenía miedo a la ausencia y a ignorar
lo que vendría luego.

Comenzar de cero
con los puntos sueltos
con la magia mermada
y los remiendos.

Tenía miedo
de que ya ningunos labios
supiesen a tus besos,
que esta caprichosa piel
no se rindiera a otros dedos.

Tenía miedo del silencio
con el que solías castigarme
de no saber llenarlo con disculpas
o verdades.

Tenía miedo
de no ser importante
de no poder recuperar
lo que arrancaste.

Tenía miedo a convertirme
en un desacierto,
en una extraña que no comparte
tus recuerdos.


pero ya no lo tengo.




Todo lo que entiendo



- Me gustaría que lo entendieses-

No te preocupes - Lo entiendo-

No te imaginas cuantas veces hubiese deseado no entenderte.
Enfadarme.
Odiarte.
Olvidarte.
Así, en ese orden ascendente innato al ser humano.

Pero te entiendo.

Donde había tranquilidad ahora hay un agujero.
Me asusta la volatilidad de lo que siento,
hay días en que te necesito y días en que eres
solo parte del resto.

Tengo miedo de que interpretes algo incorrecto,
de acercarme demasiado a ti y no poder regresar de nuevo.

No puedo ayudarte porque no sé lo que pienso
y me parecen caóticos mis propios sentimientos.

Todo eso entiendo.




07 abril 2016

Números

63

es el número de versos que escribí anoche.

7

las veces que caí en el mismo negro agujero

6

puntos de sutura dibujados en mi cuerpo

1115

días dándole vueltas a esto.

3

siendo multitud.

1000

millas náuticas alejado de la verdad.

10

el día que susurrabas mientras nos quedábamos dormidos.


180

dibujado en la puerta mientras espero

9

cuando aún estábamos en lo cierto

27

veces las que intenté encontrar la forma de

despedirme.


6

veces que a ti te fue sencillo encontrarla.

06 abril 2016

Frases de laberinto



Estoy dentro de un laberinto y no encuentro la salida.

Olvidé que bastaba con atar un hilo y marcar así el camino recorrido.

En ese tramo de setos altos ya estuve hace un rato y no llevaba a ningún lado.
Esa piedra ya la vi,
por aquí ya hemos pasado.

El verdadero adiós no es marcharse,
el adiós llega un poco más tarde
cuando ya no reconoces al otro como una parte.

El adiós es saber que ya no estás
aunque tu presencia permanezca
perder el miedo a que solo existieras
en mi cabeza.

El verdadero adiós
es cuando sabes que ya no.

Dudar demasiado y no salir corriendo
a dibujarte trayectos de un lunar a otro,
no subir corriendo hasta tu boca ni precipitarme en tus ojos.

Por aquí ya pasé
reconozco las huellas desdibujadas que dejé al correr.





Arena, Huellas De Pies, Imprime, Caminar





El atropello


Atropellada por la vida.
Así me despierto.
Sintiendo que debo minutos al tiempo.
Que con el mundo girando no alcanzo
a las cosas que pretendo.

Me falta orden en este desbarajuste de vida que llevo
obedeciendo únicamente a esta víscera sin talento.

En mi cáscara escondida
atrapando insectos con los dedos.

Parecen mejores las vistas desde el anden
si no has sentido nunca el frío en los pies
al andar descalzo por las vías del tren.

Me falta tiempo
para todas las vidas que albergo.

Atropellada por la vida.
Así me acuesto
oyendo el tic tac continuo
de esta víscera sin talento.







Sun, Corazón, El Otoño, Otoño, Hoja


04 abril 2016

Era yo



Eres la pompa de jabón que al rozar las nubes, explotó.
La nube era yo.

Eres la ceniza oscura que el viento sopló.
El fuego era yo.

Eres la curva profunda de nuestra interrogación.
La pregunta soy yo.

Eres la cima nevada desde la que saltamos a la nada.
Yo era las alas.

Eres el agua fría que no tiene sabor.
La sal era yo.

Eres la sombra reflejada en la imaginación.
La luz era yo.

Eres el charco en el que la magia se hundió.
La lluvia era yo.





02 abril 2016

Insensata



Debajo de la ropa llevo
las cosas que no supe decirte a tiempo.

Lo siento.

He llamado a tu puerta otra vez
con los nudillos doliendo.

Y según has abierto
he sentido ganas de salir corriendo.

Soy una insensata
y a veces miento
e invento palabras
que no entiendo.

Lo siento.

te dije no más 
y aquí me tienes volviendo.

Porque soy una insensata
y a veces
me arrepiento.


Descalzos, Rocas, Cuidado, Pies, Piernas

01 abril 2016

Sin cordura



Me partirás por la mitad,
lo sé.
Quizá soy una loca
que prefiere estar rota.

Entre los huecos que abras
al golpear
se escapará el amor
pero otras cosas entrarán.

Podré decir
a qué sabe la tristeza pasajera
y también la otra,
la que se queda.

Me rompen más
los pies sobre la tierra.

Me partirás por la mitad,
lo sé.
Tal vez me parezco demasiado
a las olas,
destinadas a romperse
sobre la orilla o las rocas.

En definitiva.
Una loca.







31 marzo 2016

Seres imperfectos



Te diría que he perdido el norte
pero nunca supe donde estaba,
y tampoco el resto de los puntos cardinales.

No paro de comer, ni de fumar
y siento hilos manejando mi cuerpo 
que me obligan a caminar.

Cada cierto tiempo amenaza de oscuridad
y comprendo que empieces a cansarte
y comprendo que a veces soy insoportable.

¿ Cómo convencerte para que te quedes ?

  Si yo sería la primera en marcharse.

Te diría que hay fallos importantes en el sistema

que la misma vida que me arde,
a veces me congela.

Que lo veo todo distorsionado

por el filtro de la pena.

Que nunca supe donde parar

pero siempre sé donde se empieza.

No parezco mejorar

y tiendo a complicarme.

¿ Cómo tapar los agujeros para que no los veas?

Si yo saldría corriendo si pudiera.

Tú puedes huir de este infierno,

pero yo lo llevo dentro.

Me entretengo
Me disipo
Me revuelco.

Dibujo laberintos que parten desde el centro,
en un bucle infinito de abstractos pensamientos.

¿ Como puedes amar a un ser tan imperfecto?











30 marzo 2016

He dejado de creer

Fotografia de Maud Chalard  http://chalard-maud.tumblr.com/


 Ayer vi a una vieja amiga con la que hacía mucho tiempo que no compartía charlas filosóficas en torno a un café.
Hablamos durante horas de nuestras vidas, de lo divino y de lo humano.
Acompañamos con risas y a ratos con amago de lágrimas, el resumen de lo que había sido de nosotras.
-Yo ya no creo en el amor- me dijo.
Como si el amor fuera un unicornio o una sirena.
Me entraron ganas de reír, yo que le llamo amor a casi todo.
Me dijo que vivimos en un mundo que no da lugar a él.
Que todo el mundo tienen algún interés y que no conoce a ninguna pareja enamorada.
Quizá ese es el error.
Creer que el amor solo puede ser hacía otra persona, y que debe ser correspondido y que debe ir acompañado de estabilidad o de papales que lo corroboren.

Yo amo la literatura,
y a mis perros
y a mis amigos, a los pocos que resisten mi locura.
He amado caricias.
He amado sin ser correspondida,
y he amado el amor que me tenían.
El amor es un sentimiento y existe. No se puede dejar de creer en él.
Tal vez lo que ocurre es que le llamamos amor al concepto que nos hemos hecho.

A veces quien te ama se va. Y no es menos amor.
A veces a quien amas te duele. Y no es menos amor.

- Se vive mejor y más tranquila pensando así- me soltó de golpe,
como si fuese una elección.

Me has dado qué pensar.
¿Si pienso que el amor no existe estaré mejor?
¿Por qué no hacemos lo mismo con otras cosas?
Te propongo que dejemos de creer en la decepción,
en el miedo, en los celos, en el daño, en la ausencia,
en el absurdo concepto de que el otro es nuestro.
Dejemos de creer en el deseo, en la tristeza, en el orgullo...

Seamos seres racionales sin impulsos.

Con todo el dolor que cabe dentro
yo me quedo con mi mundo.






Mil mañanas

Te tengo reservadas mil mañanas.

Desayunamos en la cama,
te interpreto los sueños
leyendo el fondo de la taza.

Caricias madrugadoras
y sonrisas con legañas.

Besos en el cuello,
el ímpetu y mis las ganas
robarte la almohada
servirte de alimento.

No puedo resistirme
a los envites de tu cuerpo.

Música los sábados
en nuestro universo,
cubrirte de besos
limpiarte los restos.

Carreras por el parque
variables de trayecto
tontos desencuentros
porque no sabes dejarte.

Llenar las estanterías
que ahora están vacías
poner flores en los jarrones
y darle sustancia a esa cocina.

Fotos de viajes,
libros de poesía
tu pragmatismo equilibrado
con mis teorías.

Tu suelo con mis nubes
fotografías de perfil
en las mañanas preciosas
que he guardado para ti.



Copa, Café, Taza De Café, Bebidas, Cafe







El peso de las letras



Hay palabras que pesan más que el resto
aunque tengan las mismas letras...





Máquina De Escribir, Claves





Lo siento.
Te quiero.
Vuelve.
Te echo de menos.
Ya no siento lo mismo.
No tengo fuerzas para esto.
Adiós.
Sé feliz.
Espero que puedas perdonarme.





Normal





Normal.

Actúa normal.

No pienses demasiado,
y guárdate tus sentimientos
y tu opinión.

En este mundo pragmático
tus nubes no son bienvenidas.

Normal.

Como si no te doliera,
como si no te estuvieras volviendo loca
como si supieras lo que haces
como si tuvieses solución.

Normal.

Yo no sé qué significa esa palabra.
Y este no es mi estado natural.
Y no quiero que sea la norma
ni quiero amoldarme a la regla.

Normal.

Actúa normal.

Pareces la pieza que no encaja
y en esta sutil melodía
la nota discordante que destaca.




29 marzo 2016

Un lugar deshabitado



A costa de caminar sin la intención
de llegar a ningún lado, hemos llegado
a un lugar deshabitado.

No hay mucho que decirse aquí donde estamos.

Cada palabra suena vacía
y empezamos a acostumbrarnos.

Mira, era aquí donde todo acababa,
en este paraje desolado.

¿Ves esa nada contaminada
pegándose a los dedos?

¿ Ves tu imagen en los pedazos
rotos de aquel espejo?

Hemos llegado a la ciudad del desencanto
y ni siquiera hemos entrado cogidos de la mano.

Hemos llegado a un lugar deshabitado
y no siento nada de pestañas hacia abajo.

Te veo caminar despistado
pisa fuerte, si quieres, pero hazlo con cuidado.
Tú ves solo lo de fuera y te parece suelo firme
pero debajo solo es barro.

Mira, ya estamos,
este desierto parece cotidiano.

Era aquí donde acababa todo,
en este lugar deshabitado.







28 marzo 2016

138 borradores



138 borradores.


Demasiado susceptibles de identificarse con la realidad.


138 borradores

demasiado desnudos para el mundo.

138 formas de decir lo mismo

y que parezca distinto.


Mi cansancio en cuarto creciente

y la poesía en sospechoso menguante.

El miedo del que escribe siempre es estancarse.

No contar nada nuevo, no encontrar palabras distintas 
para contar algo viejo.

Las musas siempre fueron caprichosas.

Vienen a la carne viva
pero se marchan cuando sale costra
 y te dejan a la fuerza
intentando crear heridas nuevas.

138 borradores.


Con las palabras certeras ocultas tras otras menos ciertas.

Con palabras en las que ya no creo porque ahora están
cubiertas de tristeza.

El dolor parece menos dolor
escondido entre las letras.


Escribir era el vendaje que hacia algo bonito de lo feo.

Ha muerto la poesía que llevaba dentro,
las musas que decoraban los sentimientos.
y las mariposas que al batir las alas inventaron el viento.












Lo que quedará de mí



Lo que quedará de mí y de mi paso por el mundo
serán estas palabras.

Planté semillas que no llegaron a ser un árbol
y hace tiempo decidí no llenar de más almas este mundo
que amenaza con acabarse.

Lo que quedará de mí serán palabras, 
almacenadas por fecha y ordenadas.

Palabras que cuentan lo que sentí,
lo que amé, lo que dolió y por lo que mereció
la pena vivir.

Lo que quedara de mi viaje son las almas que toqué
y lo que sembré en ellas.
Quedaran los cuentos, las prosas y los poemas.

Quedaran las letras
y  los ojos que tímidamente
 bailaron sobre ellas.








27 marzo 2016

Un pez fuera del agua


Hay días que son especialmente amargos
porque todo es ácido a tu alrededor.

Porque te das cuenta de que ese no es tu lugar
pero pasas allí más horas que en ningún otro.

Porque los demás te parecen una masa impersonal
de animales salvajes que solo saben trepar.

Porque has escuchado más estupideces en una hora
de las que en una vida podrías tragar.

Porque se te han mezclado las cartas
y se ha filtrado lo emocional.

Días en que eres un pez fuera del agua
y los otros son el mar.

Porque tú sigues creyendo que mentir está mal
que ser hipócrita está mal
que lo que importa es el contenido,
que debería ganar la honestidad.

Y te miran como el que observa un objeto extraño
con una mezcla de compasión y de sarcasmo,
piensas que están equivocados
pero ellos son mayoría
y tú, solo un pez fuera del agua
intentando respirar a bocanadas.

Sacudiéndose en el suelo torpemente
porque ya no puede respirar.