29 julio 2015

Turia y Michael



Hace unos días leí la historia de Turia y Michael.

Turia Pitt corría una maratón solidaria en Australia cuando un incendio forestal le produjo quemaduras en el 65% de su cuerpo. Pasó casi 3 años de su vida ingresada en un hospital y se vio obligada a someterse a más de 100 operaciones.

Ese terrible accidente ocurrió en 2011. Supe de Turia hace unos días por una razón diferente...

Michael, su novio de siempre, el que ha permanecido junto a ella todos estos años, le pidió matrimonio.

Las redes sociales hicieron girar en bucle continuo esa información hasta que se convirtió en viral.

¿ Por qué?


¿ Qué tenía de particular esa noticia?

Lo que habita detrás de esa difusión es que a la gente le conmovió que Michael quisiera casarse con ella. Porque ella ahora reside en una piel diferente.

Si gustáis podéis buscar las fotos. No voy a poner la del antes ni las del después.
Era una mujer realmente guapa antes de aquel accidente y lo es ahora, para quien sabe mirar.

Lo que ha trascendido de esta historia no es tanto la lucha de una persona por vivir, ni el amor incondicional de quien permaneció a su lado, como la simple obviedad de que Michael es guapo.

Mientras leía recordaba que en este mundo residen muchas más personas preocupadas por la fachada que aquellas dedicadas a cuidar el interior.

Me cabreo, a veces, porque siento que hay tantas cosas huecas rondando por aquí.
Luego mi razón me dice que siempre existirán lobos y corderos.

No supe en aquel momento describir qué era lo que me hacía sentir tan enfadada.
¿ La superficialidad? ¿La tendencia natural a huir del dolor? ¿Mi incomodidad al mirar? ...

Hoy Roy Galán, artífice de palabras maravillosas, ha puesto voz a mis pensamientos con un texto maravilloso que comparto con vosotros.

Dice todo aquello en lo que la mayoría no ha caído, algo muy importante acerca de quienes somos y cual es nuestra corteza.





Roy Galán

@RevolutionRoy




Turia, la mujer que supo cómo quedarse.

La piel es el mayor órgano del cuerpo humano.
Protege al organismo y funciona como sistema de comunicación con el entorno.
No tiene ninguna otra función.
La piel, simplemente la habitas.
Y registra sensaciones en nuestro cerebro.
Tacto, frío, presión o calor.
Turia tenía 29 años, belleza, un novio, Michael, y participaba en una maratón solidaria en su Australia natal cuando, en un instante, el incendio, fuego, el 65 % de su cuerpo quemado, más de ochocientos días hospitalizada y cien operaciones como cien años de soledad.
Uno, normalmente, no elige el horror.
El horror sucede, sin más.
Lo que uno sí elige es convertirse en víctima del suceso, o no.
Pensamos que se nos iba.
Se nos va, así en plural.
Con toda la gente que quiere que te quedes, Turia.
Por eso dices que eres la chica más afortunada del mundo.
Porque te has quedado, porque, a pesar de todo, sigues viva.
Si Turia no se ha cubierto en vida es porque quedó el amor.
Se quedó Michael, con ella, también.
¿En qué es en lo primero que te fijas de una chica?
En la cara y en el culo, dice Cristiano mientras escupe al suelo.
¿Y si te arrugas, engordas, te amputan, te quemas, te desfiguras o te rompes como la rama de una higuera?
¿No sigues siendo tú?
Sí.
Pero hay personas que te confunden con tu representación física en el mundo.
El amor con la fisicidad.
Y por eso se van cuando lo aparente, cambia.
Michael sabe que Turia sigue siendo ella.
En la emoción del cine nocturno, en los gemidos, en el aliento, en los ojos, en la risa, en sus habituales despistes, en la forma de decir su nombre.
Sin amor solo serás capaz de ver al monstruo que potencialmente todos podemos llegar a ser.
Con amor los espejos se han de llenar de polvo.
Todos podemos quebrarnos y convertirnos en la bestia.
Dejar de ser hermosos para que el resto se desvele.
Hoy, más que nunca, sé que el amor no es química.
Que el amor no es "te tiene que entrar por los ojos".
Que el amor es otra cosa.
El amor es celebrar la vida, quedándote.
Y hasta que la vida nos separe.
Abrazar otra piel será siempre posible.






28 julio 2015

PAS



Hoy comparto un enlace a un reportaje sobre personas PAS.

Parece que hoy en día por fin se puede dar explicación a una capacidad que parece más una maldición que el verdadero don que representa.

El " Tú no estás hecho para este mundo" al fin tiene un nombre.









http://www.rtve.es/alacarta/videos/cronicas/cronicas-sensibilidad-trasluz/3017002/

18 julio 2015

Será...

Esta noche en mi cama ha faltado tu cuerpo,
deseaba respirarte lentamente,
que pudieras arder en mi interior.
Necesitaba verme reflejada
en la parte turbia de tus ojos
cuando ya no tienes freno...


 será ...
que te echo de menos.


17 julio 2015

Noche de penumbra

En esta noche de penumbra,
mi piel se ve desnuda,
ya no porta ese talento deslumbrante,
se ha quedado atras y mis arrugas van delante.

Ya no soy de las que arde, mis pies se balancean
y no pisan como antes.

Mi ser se hace cobarde,
en esta noche tan oscura
mientras estás en otra parte.
¿ Quién soy yo para juzgarte ?

En esta noche de silencio,
se me arruga el intelecto,
las conversaciones se repiten
con los mismos argumentos.

El aire que derramas





No sabría vivir sin el aire que derramas,
el amor le contamina,
plantas flores de colores en mi tierra desgastada.


Mi anciano pecho que venía desolado,
te encontró de golpe al girar aquella esquina
y desde entonces camina ya desconcertado.

Mi razón se fundió con tu alma cristalina
ella, siempre rota no estaba acostumbrada,
halló agua dulce escondida en la salina

Flores de color en mi arena desgastada
tus manos frías paseando por mi espalda
cuando tu te alejas, en mí no queda nada.

Luciérnagas

Quisiera volver a ese día en que tus ojos tenían chispas,
ese en el que aun no cabían tantas cosas.

La vida mancha, el tiempo ensucia los recuerdos, ya lo sabes
te pone un laberinto bajo los pies y si no sabes volar, ya nunca sales.

Quisiera volver a ese día cuando encontré todas tus llaves,
cuando la esperanza aún estaba por delante.

Aquel en que creía que tu amor iba a salvarme,
cuando aún podía ilusionarme.

En mis pequeños cajones los trapos sobresalen
los trastos se acumulan y hay de sobra en todas partes.

Somos recipientes rebosantes, aquí no cabe nadie.

Quisiera volver a ese día, en que aún temía que no fueras a amarme,
cuando todavía podía impresionarte.

Aquel en que era una luciérnaga brillante.

Un extraño objeto deslumbrante.

Antes de naufragar en mis mares, antes
de ser la arista cortante que lo complica todo sin preguntarte.



Quisiera volver a encontrarte, verte de nuevo sonreír,
saltarnos esta parte. 
No mezclar nuestras migajas, ni sentirnos tan cobardes.

Nunca quise dañarte, ni complicar tu existencia, ni defraudarte.

Construí un mundo para nosotros y esperé que te quedases,
ni por un instante pensé que mi imperfección era la clave.


Quisiera volver a ese día en que sin querer me advertías
que las noches son muy cortas,
y siempre se hace de día.







El trastero

Hoy me ha dado por hurgar en mi trastero.
Está repleto. Lleno de trastos viejos,
ya no cabe nada dentro y no sé
que bulto es cada cosa.

Se han fundido las bombillas,
me he quedado a oscuras.

Intento desde el centro empezar a organizarlo,
cosas que quiero conservar,
cosas que debo desechar,
se amontonan juntas sin sentido 
ubicadas en el mismo sitio.
Por un momento pienso que lo mejor
es tirarlo todo y empezar de cero,
ese espacio diáfano es prometedor.

Empiezo a desanimarme porque las cosas
de valor están delante,
tampoco tengo hueco para empezar a situarme,
ciertamente, está tan lleno.

Voy apartando en un lado las cosas más antiguas,
las que un día fueron importantes y ya nada valen.

Entre cajas de cartón encuentro el primer cuaderno, 
ajado y viejo.

¿Y si lo que obtengo no se parece nada a mis recuerdos?

Hoy me ha dado por hurgar en mi trastero,
en vez de ordenarlo, he metido cosas dentro.

ya no cabe casi nada....

¿ Tienes hueco?




09 junio 2015

Oscuro interior

Me vuelvo diminuto
escondido en una sombra
nada ya me reconforta
y se me espesan los minutos.

Me he convertido en Cenicienta
yo que siempre fui madrastra
las fuerzas van a rastras
y tengo noches de tormenta.

Mi dolor está de vuelta
ya ha viajado por mi cuerpo,
hizo tornados allí dentro,
y se ha pasado con la fuerza.

Me veo oscuro el interior
cuando miro mucho tiempo,
El vivir se me hace lento
pero estoy pendiente del reloj.

¿ Habrá aquí algo mejor ?


Me vuelvo el vórtice del ciclón,
infinito bucle de destrucción.
Me transformo en hielo lentamente
... yo , que siempre fui calor.




01 abril 2015

Café







Dormíamos juntos algunas noches,
nos despertábamos e íbamos a desayunar.
Tú pedías el café hirviendo y yo siempre frío,
metafórico presagio de cómo eramos.

Recuerdo que tus tiempos nunca encajaron con los míos,
recuerdo estar de más algunas veces,
recuerdo echarte de menos la mayor parte del tiempo.

Yo recorría tu pasillo de puntillas,
y tus pisadas demoledoras fragmentaron mis recuerdos.

Cuando querías abrazarme yo me empeñaba
en dar la espalda,
te ibas, luego me giraba y te buscaba,
y así a pellizquitos caprichosos
nos fuimos rompiendo el alma.

Un café hirviendo para deshacer tu invierno
un café helado para las llamas de mi incendio.


24 febrero 2015

En este manicomio


¿ Cómo estás ?

Que pregunta tan sencilla de formular,
que compleja puede ser esa respuesta.

No quieres responder cuando la hago,
y yo prometo no hacerla más.

Siento curiosidad por ese empeño en
no querer hablar conmigo de las cosas que
suceden en tu vida.

Esta cordialidad se ha vuelto desmedida,
quería que supieras que solo es un formalismo
que me basta con lo que veo
y no necesito que me lo digas.

Pero a veces las maneras se vuelven
intensamente frías.
Pasamos del ¿Cómo estas ? y nos quedamos un "buenos días".

Lo pregunto porque me importa,
porque no he sabido poner candados a esta puerta,
lo pregunto porque quisiera oír que eres feliz.
Lo hago porque sé que puedo hacerlo,
porque aún me quedan fuerzas para adentrarme
en tus infiernos.
Lo hago porque sí, porque quiero,
porque tú eres un contante encerrarse y yo...
no he conseguido acostumbrarme.

Prometo no volver a preguntarte,
y no arrancarte lo que no quieras contarme,
en este manicomio siempre admitimos locos,
si quieres puedes entrar.... y charlamos otro poco.









21 febrero 2015

¿ Cómo era ?

En las arrugas de mi cuerpo ya no caben más recuerdos,
me hago viejo y acumulo desperfectos.
Las cosas que tanto deseaba, ahora me dan miedo.
He aprendido a conformarme con lo que la vida quiera darme.
Ya no quiero pelear ni conmigo ni por mí, he recogido mis cosas,
cansado de verlas desperdigadas por el suelo.

Los años pasan rápido, creeme.
Llega un momento en que ya no puedo
recordar una primera vez.

He pensado en las veces que he corrido hacía ninguna parte,
en las veces que creí que era imposible cansarme.

He recordado también mi absurda forma de caer
en todos los abismos que encontraban mis pies.

Tengo goteras en el techo, y las paredes sin pintar,
mi casa esta tan desordenada que no puedo encontrarme.

¿Cómo saber cuando ya es tarde?
¿En qué momento soltar el lastre?

No consigo recordar cómo eran las llamas,
¿qué impulso inspirador me despertaba cada mañana?
No logro reírme a carcajadas.

En las arrugas de mi cuerpo está lloviendo,
y he venido sin paraguas.



20 febrero 2015

Limando las formas


Estás dentro de mí,
escondido en un rincón,
te llevo conmigo a todas partes
y le confieso a tu recuerdo
todas mis debilidades.

Me preguntas qué hago aquí,
y yo también me lo pregunto,
navegar sin timón y a la deriva,
y esperar que seas tú quien marque el rumbo.
¿Qué hago aquí desconcertada,
dando vueltas a tu muro ?


Te preguntas qué hago aquí,
yo también me lo pregunto,
conservando un momento que envejece cada día.
Sigo aquí,
aprendiendo a controlarme,
aprendiendo a no escaparme.

Sigo aquí, si,  pero estoy cansada,
y cuando nos mareamos de esta forma
ya no sé batir mis alas.

¿ De verdad te gustan mis palabras ?

Este puente en continuo movimiento,
ya no me entretiene.
Estoy mas triste que hace un rato
y me agotan tus vaivenes.

Prometo hacerlo bien desde ahora,
para que podamos descansar
del trasiego de las olas.

No alimentes más mis mariposas,
prometo no ser débil cuando vengas
a deshoras.

Ya no quiero bailar contigo,
cuando te guste una canción,
ya no quiero ser la baza
que te queda en el cajón.

Valgo mucho para esto,
y me he cansado del guión.

Me preguntas qué hago aquí
si esto sé hacerlo tan bien,
esto que tan bien se me da,
es un constante sangrar,
una máscara de palabras
que ya no tienen nada que contar.










10 febrero 2015

Fragilidad






Me siento y veo mi columpio balancearse,
es un absurdo vaivén desconcertante.

Paso de ser una montaña a ser el grano de arena
en el zapato de alguien.


La debilidad me sienta mal.
Prefiero estar equivocada que magullada.


Equilibrio.
Clavos unidos a la espina dorsal.
Paredes de piedra que levantó la fragilidad.

Me daba tanto miedo enredarme en tus líos,
al final acabaste tú enredándote en los míos.

Veo mi lluvia secarse
y aquel torrente que arrastraba todo su paso
ahora es dos gotas de lluvia en los cristales.


Fragilidad.
Reconocer que este frío me ha helado la sangre,
demasiadas cosas que no puedo contarte
y un columpio que se mece
en un vaivén desconcertante.
 

09 febrero 2015

Felicidades


Se acerca el día
felicidades
aunque ya no estés



Te dejo mi regalo aquí...
  soy yo dando piruetas mortales en tu aire,
  si te quedas un rato más,  te muestro como se hace...
 




             

25 enero 2015

A fin de cuentas




Ya me despedí de ti en un día como hoy,
con la esperanza albergada de que ibas a volver.
Hoy me despido más cansada que aquella primera vez,
más vieja, más sincera, con menos esperanza, pero con más solidez.

Tú estás tan confundido, con la vida, con todo y conmigo.
No podemos entendernos porque eres muy cobarde, y yo te quedo grande.

No vuelvas, porque mis sentimientos no son tu campo de batalla,
y no soy terreno neutro donde tú puedas sembrar todos tus infiernos,
mi aprecio no es un juego, y mis días y mis noches tampoco son el tablero.

Hoy te digo adiós con más indiferencia que rencor,
un adiós que me sigue sabiendo amargo,
pero no puedo sorprenderme, porque eso era lo esperado.

Yo no soy la orilla donde reposas de tu nado a fondo,
descargas tu tormenta y dejas solo los escombros.

Cada vez que vienes rompes algo nuevo,
me vacías la existencia, te despides y hasta luego,
yo no soy tu vertedero,
mi alma es un océano inmenso que no ansía tu desierto.
Eres un oscuro pozo negro que lo arrastra todo dentro,
un agujero inmenso de caos y desconcierto.
Te perdiste hace rato y vas en contra dirección,
por mucho que te lo grito, no oyes más que tu propia voz.

Ya me despedí de ti, 
un día frío como hoy, 
tu no sabes lo que quieres,
y yo.... sé a donde voy.

22 enero 2015

Esas palabras

Esas palabras que perdieron el puesto que ostentaban,
vacías formas de no decirnos nada.
Esas palabras susurradas que nos contaban
de que complejas formas nuestro miedo se ocultaba.

Esas palabras atascadas en la garganta,
y esas miradas aguantadas, que dicen tanto
pero en alto no cuentan nada.

Crees tener el mejor palo de la baraja,
y las cosas no son tan complicadas,
las complicas tú con tus dudas,
y tu infelicidad mal disfrazada.

Esas palabras que se me escapan,
me cuesta tanto conservarlas.
Esas palabras que te hacen fuerte,
que se derraman por mi alma.

Crees que haces lo correcto,
pero nunca supiste hacerlo,
yo que tú me pararía a pensar
cual es el precio.

Sácame de tu infierno,
nunca supe estar en medio,
Tu dolor se me ha enquistado,
y me ahogo en tu veneno.

Esas palabras que me he guardado,
son mi tesoro mas preciado,
Esas que tanto asustan, 
esas que están sobrando.

Ya no son para ti, ahora son mías,
y en mi jardín florido se convertirán en poesía,
porque tú lo que tocas lo conviertes en ceniza,
lo vuelves todo feo,
y consigues que olvide que eras alguien increíble.

Haz algo de verdad por una vez,
prueba a vivir un rato
al otro lado de tu pared.

Esas palabras que me has ahorrado,
me dan más fuerza para crecer,
¿qué hago yo en este carrusel?

Esas palabras que se han quedado
se van filtrando por esta piel,
esas palabras que no mereces,
las que no has sabido comprender,
se van conmigo a otro columpio
a ver llegar el amanecer.

Y si ya te has ido, retomaré el camino,
si te has quedado y no lo he visto,
perdóname, pero por esta vez
me visto yo con tu egoísmo.









19 enero 2015

Todo lo que deseo para ti


Deseo para ti tantas cosas bellas a pesar de este dolor.
No sé, ni quiero
guardarte rencor,
a cambio de ese feo sentimiento
yo sinceramente
te deseo lo mejor.

Deseo que disfrutes de quienes sean importantes,
que encuentres tu trocito de felicidad,
que ya es bastante.
Deseo que desenmarañes tus nudos, si los tienes.
Que hagas las cosas que deseas, no siempre las que debas.
Que cumplas sueños, si los hay,
que pienses menos.
Que haya cada día de tu vida al menos un momento
en que saborees su esencia a pleno rendimiento.
Te deseo pasión y valentía,
que cuando quieras darte cuenta
aun te quede algo de energía.

Deseo que nunca tengas que vestir mi alma cuando se rompe,
que la risa se te escape y no puedas contenerla,
que camines más ligero sin el peso de tus certezas,
que los abrazos que recibas sean sinceros,
que tu vida esté repleta de bienes intangibles,
que encuentres a ese ser humano que te haga más sensible.

Deseo que algún día al echar las cuentas
no te salgan a pagar,
que no hayas desatado mas corazones
que los que pudieras amarrar.

Que no eches en falta algo que no puedas recuperar,
que te crezcan inmensas alas, y que aprendas a volar.

Deseo que encuentres eso que buscas,
deseo que al menos estés buscando algo.


Que no sientas algún día el tiempo perdido,
que no golpees más veces que veces te han herido.
Que a cada persona que se ha cruzado en tu camino
le hayas otorgado algún sentido,
que no te sepan amargos los recuerdos,
que seas agradecido, que no te equivoques dos veces
en el mismo sitio.

Deseo que seas feliz, y si ese objetivo es demasiado ambicioso,
deseo que al menos lo hayas intentado.













07 diciembre 2014

A solas con mis miedos

Necesito que te marches amor,
en este cuerpo mío no cabe más dolor.

Le pido a mi resistencia que haga hueco,
que me permita cargar con todo esto,
pero nunca supe ser más fuerte
que de puertas hacía dentro.

Y me enredo, me tropiezo y me lamento,
no me queda fortaleza para este sentimiento,
el tiempo así pasa corriendo, y mi alma se empeña
en hacerlo siempre lento.

Mi amor, me hago viejo,
necesito irme lejos.
No soporto este estar venido a menos,
este insultante fantasma
que me devuelven los espejos.

Me quedo a solas con mis miedos,
me llevo bien con ellos,
lo que no quiero mi vida
es traerte a mi terreno.
Un oscuro laberinto
de cielos y de infiernos.
Mis demonios te liberan
de esta carga tan pesada,
de mis pozos y mis trabas,
de mis armas desgastadas,
de las noches en que huyo
de tu cuerpo y de tu almohada.

Necesito que te rindas amor,
está mente mía no soporta más presión.



23 noviembre 2014

Domingos de lluvia

A ti,
a tu silencio,
al amanecer de hielo que es mi templo.

Echo de menos la absurda forma,
en que huyeron de mi cuerpo.

A ti, a tus trayectos,
a las abruptas formas de ser sinceros.

A mí después, a ti primero,
se nos murieron las ansias de hacerlo eterno.

Echo de menos la terquedad,
que nos llevó a ser los buenos,
no había malos en nuestro cuento.

A ti, a tu extrañeza,
a lo que queda en esta puerta abierta
que se ha convertido en fortaleza.

A los vaivenes inconstantes que
atormentan mi cabeza.
A las promesas.

A ti, a tu silencio y a tus cadenas.




20 noviembre 2014

Posos de café.

Me miró ... y le miré.

Y volvió a surgir la magia de la primera vez.
Y habían pasado días,
habían pasado años,
tormentas, huracanes y tornados.

Habían pasado heridas,
nos habían crecido enanos,
se nos habían roto los sueños
 y nos temblaban las manos.
todo había pasado por nosotros,
y nosotros tan cansados.

Habían crecido cumbres y se habían secado  ríos,
se había hecho de noche y había amanecido.

Me miró... y le miré.

Solo somos posos de café.






Me gustas

Todas las puertas de par en par,
y tu detrás, respirando el aire compartido.
Me gusta tu forma de despertar al mundo cada mañana, 
y si te observo en silencio desde la cama, puedo entender 
porque volvería a elegirte entre cualquiera.
Por tu intelecto, por tus maneras, por tu soberbia fortaleza,
por la forma abstracta en que funciona tu cabeza.
La luz apagada que te hace dormir, 
esa a la que tanto me cuesta acostumbrarme,
la dulce caricia de buenas noches, 
el beso de empuje del buenos días, como me miras,
como sostienes sin cansarte mis castillos en el aire.

Nuestros tropiezos tan predecibles aunque nos pillaran por sorpresa,
nuestro empeño en caminar cuando nos fallaron las piernas.

Me gustan tus despistes, hechos de la sal que te hace inconfundible,
tu terquedad imprevisible, el olor de tu cuerpo, 
la rapidez con que te vistes.
Me gusta la forma en que ríes, y perderme en tus pestañas,
tu sabor, tu complejidad, el constante empeño de sostenernos.

Me gustan tus matices, tus manías, todas esas cosas tuyas, 
que he tomado como mías,
ese espacio en los armarios que has perdido, 
los que he llenado con mis telarañas y mis líos.
Tu infinita paciencia y comprensión que no cabrían en una frase.
Todo lo que sientes y aún más como lo haces.

Todas las puertas de par en par, 
yo soltando lastre y tu cargando sin parar.
Tu mente lógica contra mi caos emocional.


19 noviembre 2014

A veces dueles





A veces dueles,
como duelen las cosas que uno quiere.
A veces la inspiración trepa por mis paredes.
¿Cuanto dura la voluntad si nunca puedes?

Para ti.

Siempre caminé de frente, con la verdad descarnada y evidente,
mostrando mis cartas a las primeras de cambio,
haciendo evidente la debilidad, la tristeza, el enfado.

Me di cuenta que los demás siempre están del otro lado,
caminando de puntillas con su perfil desdibujado
y entonces aprendí a guardarme cosas para mí,
no tendría sentido la vida de no ser así.

Siempre imaginé un lugar mejor, un rincón distinto
lleno de vida y de color,
pero el vivir es apagado, un charco sobre el fango,
un romperse el alma a cada paso,
y a veces, tal vez en el mejor de los casos,
un continuo caminar que no lleva a ningún lado.

Quería darte algo luz,
para que supieras lo que eres para mí.

¿ Como puedes empeñarte con una mujer así?

Una que se rompe demasiado,
que siente oscuro a cada rato,
esa que coses sin descanso,
esa que lo hace todo complicado.

Hoy quería que supieras que aunque las palabras son oscuras
la razón es que las sangro.
Pero detrás de ellas hay un alma transparente,
que es feliz al verte,
que te ha amado desde siempre,
que no sabe hacerse grande sin tenerte.

Quería que supieras que hay luz en mi certeza,
porque tú estás en ella.
Que dormir a tu lado cada noche es la mayor de mis riquezas,
que soy feliz cuando me piensas,
que llenas de vida el dolor de mi existencia.



Poesía de otros para pensamientos propios.

Hoy me apetece compartir unas letras que no son mías, la autora es Elvira Sastre, la podéis encontrar en You Tube y otras plataformas con facilidad.
Lo leí y me enamoré, y como todo lo que produce amor debe ser compartido.... aquí la dejo.


Autor  Elvira Sastre

Te veo venir por el pasillo
como quien camina dos centímetros por encima del aire
pensando que nadie le ve.
Entras en mi casa
-en mi vida-
con las cartas y el ombligo boca arriba,
con los brazos abiertos
como si esta noche
me ofrecieras barra libre de poesía en tu pecho,
con las manos tan llenas de tanto
que me haces sentir que es el mundo el que me toca
y no la chica más guapa del barrio.
Te sientas
y lo primero que haces es avisarme:
No llevo ropa interior
pero a mi piel le viste una armadura.
Te miro
y te contesto:
Me gustan tanto los hoy
como miedo me dan los mañana.
Y yo sonrío
y te beso la espalda
y te empaño los párpados
y tu escudo termina donde terminan las protecciones:
arrugado en el cubo de la basura.
Y tú sonríes
y descubres el hormigueo de mi espalda
y me dices que una vida sin valentía
es un infinito camino de vuelta,
y mi miedo se quita las bragas
y se lanza a bailar con todos los semáforos en rojo.
Beso
uno a uno
todos los segundos que te quedas en mi cama
para tener al reloj de nuestra parte;
hacemos de las despedidas
media vuelta al mundo
para que aunque tardemos
queramos volver;
entras y sales siendo cualquiera
pero por dentro eres la única;
te gusta mi libertad
y a mí me gusta sentirme libre a tu lado;
me gusta tu verdad
y a ti te gusta volverte cierta a mi lado.

Tienes el pelo más bonito del mundo
para colgarme de él hasta el invierno que viene;
gastas unos ojos que hablan mejor que tu boca
y una boca que me mira mejor que tus ojos;
guardas un despertar que alumbra las paredes
antes que la propia luz del sol;
posees una risa capaz de rescatar al país
y la mirada de los que saben soñar con los ojos abiertos.

Y de repente pasa,
sin esperarlo ha pasado.
No te has ido y ya te echo de menos,
te acabo de besar
y mi saliva se multiplica queriendo más,
cruzas la puerta
y ya me relamo los dedos para guardarte,
paseo por Madrid
y te quiero conmigo en cada esquina.
Si la palabra es acción
entonces ven a contarme el amor,
que quiero hacer contigo
todo lo que la poesía aún no ha escrito.
Elvira Sastre

La nostalgia transformada.

.... Me quedé dudando si tal vez esta nostalgia estancada podría con esfuerzo convertirse en otra cosa.

A veces me transporto a otro lugar, te observo aprovechando este poder de invisibilidad que me has concedido, observo tus cansados movimientos, tu falta de luz, la desgastada forma en que te mueves por el mundo como si ya no formases parte de el... y me siento tan triste.
No por mí.... por lo que fuiste.

Tu sonrisa lo llenaba todo, 
el brillo con que me mirabas cuando compartía mis locuras contigo.
¿ Dónde está ese brillo ? ¿En qué rincón perdido ?   ¿En qué parte oscura está escondido?

A veces me camuflo en tu aplastante indiferencia, hago eso que tan bien hacía, analizar hasta la mas ínfima molécula de tu esencia, tus gestos, la oscuridad que vistes, el peso invisible que aplasta tus hombros, como si vivieses encerrado en ese cuerpo y tu alma hubiese muerto,
 y me hundo hacía dentro.

Eras tan grande cuando yo te miraba, tan inmensas las alas que te desplazaban,
tan intensa la materia que nos conformaba.

Puedo divagar durante horas, durante regueros y regueros de palabras que me arden dentro, aquellas que no pude verter en su momento,
aquellas que aún a veces me golpean con fuerza pero en silencio.
Aunque no lo veas, me esfuerzo mucho en parecer cordial, en parecer distante,
en mantener esas correctas formas que para ti son importantes, 
me empeño con obsesión en demostrar que si tú eres de piedra, yo más,
  pero no es verdad.

Sé de sobra el sentido de que carece mi empeño, sé el lugar oscuro donde acaba todo esto,
nunca supe rendirme a tiempo.

Casi todo te lo he dicho,he intentado durante todo este tiempo que miraras de otra forma lo que llevabas mucho viendo, pero no puedo seguir creyendo que terminaras por ver lo que yo veo.
En algún momento cerraré esta puerta, seré distinta y me llenaré de fuerza.
En algún momento aprenderé de nuevo, que jamas debes correr tras aquello que se lleva el viento,
que lo que compartes con otros solamente es tiempo.


Me quedé dudando si llegará ese día en que no recuerde lo que sentía, en que no me pesen las palabras que no diría.
Te vas licuando por los renglones de mis palabras, libero carga de esta montaña que es mi tristeza.
Se va disolviendo lo que fue el recuerdo, y van quedando pequeños trozos de desconcierto,
porque yo maduro lento.
Me vengo arriba y tú, tú te vas cayendo.
Porque los columpios de mi parque siempre están en movimiento
y los tuyos se oxidaron de tanto llorar en ellos.

30 octubre 2014

Cerrojos

Ese palpitar esencial
que ha cesado sin avisar,
golpes y golpes en el  muro,
intentar tragarlo todo
sabiendo que está crudo.
Lo rápido que cambia todo,
y lo lento que rota el mundo,
1000 pulsaciones por segundo,
tú aislado e inflamado de profundo.

Sonríes a cualquiera,
como si cualquiera sirviera,
luego echas los cerrojos 
y se quedan todos fuera.

Ese pasar por los caminos
sin tocarlos siquiera,
arriesgando lo justo
y huyendo cuando duela.

Y en mitad de todo eso,
mis trozos por los suelos,
los míos, los del resto,
los nuestros, los de ellos.

30.10



Me ha dado por pensar y no era el día...
         menudos ratos le hago pasar a mi conciencia.






29 octubre 2014

También....

Ya me despedí de ti aunque no lo sepas,
te dije adiós con el cariño que dejan las cosas buenas.
La vida es un sinfín de girar de ruedas,
y si tienes que quedarte lo haces mientras puedas.
Te dije un "hasta siempre, que te vaya bien" pero no sabía 
que esa sería la última vez.
La vida cambia y se transforma sin que apenas lo percibas, 
vas dejando un mar cubierto de madera a la deriva,
dejas rastros, dejas posos y conservas la sonrisa.
Hablamos de diamantes que uno colecciona por la vida, 
a veces nos encontramos sin buscarnos, y nos ahorramos la despedida.

Somos sutiles en esto de marcharnos, poco a poco y en silencio,
sin ruido y sin estragos.

Ya te vi marcharte a nadar en otros mares,
a otras playas diferentes que en el fondo son iguales.
Conservo las confesiones de dos seres inmortales,
que fingían ser gigantes pero eran pieles de otras carnes.

Conservo tus rarezas y manías, tu fragilidad disfrazada idéntica a la mía.

Serás feliz porque lo mereces, y ahora sé que lo eres.

Nos hemos ido, así como un suspiro.
-Siempre estaré ahí- me dices.
-sabes que yo también- te digo.












En lo que brillo.

Nadie dijo que sería sencillo ser distinto.
Nunca me importó llegar hasta la cumbre,
me importaba mucho más no rendirme a la costumbre.
Sé de sobra que la gente no entendía
mi pertinaz manía de no hacer las cosas
como se suponía.

Enfrentada siempre al hacer de la gente,
empeñada en mostrarles un camino diferente,
uno en el que la honestidad valga la pena
y los peces no sigan la corriente.

Una loca para algunos,
demasiada intensidad para tanta cobardía,
demasiadas cicatrices para pasearse por la vida.
Una altiva introvertida,
que esquivaba el empuje de la persistente mayoría.

Más sola que la una,
porque nunca supe dar con la frase oportuna,
y me reía a carcajadas de la ambición y la fortuna.

Siempre quise ser un alma libre,
uno que rompiera la cadenas,
que corriera sangre a raudales por mis venas,
y eso fue lo terrible....

Porque si no quieres
lo que quiere todo el mundo
te conviertes en temible.

Ya hace tiempo me rendí
cansada de intentar explicar lo que sentía,
de miradas agrandadas por la falta de empatía,
de ver confusión en los ojos que miraba,
de no entender una palabra de la lengua en que me hablaban.

Yo no estoy hecha para esto,
de mil maneras lo transmito,
de otras miles lo proyecto.

Soy la planta exótica que se salio del tiesto.

Ya hace tiempo me rendí,
no se puede estar en guerra
todo el tiempo.
Ellos no me entienden,
y yo tampoco los entiendo.

Tienen razón cuando me dicen,
que las heridas soy yo quien se las hace,
no se es como se quiere,
se es como se nace.
Pero las cosas pueden cambiarte...
es ahí donde se pone interesante.
¿Y si ese poder es mío, y no se lo cedo a nadie ?

Yo puedo diluirme y marchitarme,
y nacer después infinitamente grande.
Puedo secarme y consumirme,
puede ser mezquina y ser sublime,
quemarme en una hoguera y redimirme.
Ya sé que mis principios aquí no sirven,
que mi mente es un laberinto indescriptible,
que se cierne oscuridad y me vuelvo imprevisible.

Creeme si te digo que no importa
si tengo la razón o me equivoco,
eso no me reconforta.
Me importan más mis alas y lo que aprende mi memoria,
me importan más las horas que regalo a quienes amo,
las respuestas que daré a mi conciencia si algún día me pregunta,
me importa más la vida y lo que tenga de profunda.
Los surcos que han dejado en mí las personas que he encontrado,
las palabras que vomito cuando me lleno demasiado.
No me convence su aplomo ni sus actitudes llenas de certeza,
yo prefiero a las aves que habitan mi cabeza,
llenas de magia todas ellas, de trazos de colores, de verdad y de belleza.

Algunos se abruman y se van, reconozco que soy compleja,
un mecanismo frágil de hostilidad y de crudeza,
una bomba en cuenta atrás, que se atasca y nunca llega.

Mi alma vive de alquiler,
porque nunca amanece en el lugar en el que estaba ayer,
no se acostumbra porque no le compensa el tiempo que va a permanecer.
No quiere venderse ni ceder.
se irá conmigo algún día... aquí os dejo mi piel.


























23 octubre 2014

Ella ...


Todos los días en las puntas de mis dedos,
amanece poesía.
Va corriendo por mis venas como una manada en estampida.
Te veo desayunando de pie en la cocina
¿Qué vida puede ser mejor que esta que es la mía?

Y nace poesía.

Abro las ventanas y respiro,
recompongo las piezas de mi cuerpo,
porque este mundo no es el mío.

Y ahora poesía me sirve de cobijo.

Miro de refilón en el espejo,
sé que estás mirando,
me pongo coqueta, y en los posos me deshago.

Y entonces poesía me coge de la mano.

Todas las noches me sumerjo
en los rincones de tu cuerpo,
me transporto al otro lado 
y dejo al miedo sin efecto.
Nada puede con lo nuestro.

Hoy la poesía me brinda un alma de repuesto.